Una transformación privada y personalizada.

Es la experiencia central de Casa Aurora. Pensada tanto para quien quiere vivir el crossdressing por primera vez como para quien ya lo conoce y simplemente busca un espacio privado, cuidado y acompañado donde poder disfrutarlo.
La propuesta de Casa Aurora parte siempre de la misma idea: ofrecer una experiencia privada, personalizada y sin apuro, donde cada persona pueda explorar su imagen femenina de una manera cuidada, natural y completamente confidencial.
No hace falta tener experiencia previa ni llegar sabiendo exactamente qué estilo se busca. Parte de la experiencia consiste justamente en descubrirlo.
Antes del encuentro se conversa de manera privada sobre gustos, talles, medidas, estilos o cualquier inquietud, para poder preparar mejor la visita.
Al llegar a Casa Aurora, la persona conoce el espacio y podemos conversar tranquilamente antes de comenzar. Durante toda la experiencia puede tomar un café, té, mate o algo fresco, probar distintas alternativas y tomarse el tiempo necesario para disfrutar del proceso.
Durante la experiencia trabajamos juntas en la construcción del look, teniendo en cuenta los gustos, el cuerpo y el estilo que la persona quiere explorar.
La intención no es imponer una imagen determinada, sino acompañar a cada persona para encontrar una versión femenina con la que realmente se sienta identificada.
En Casa Aurora no hay una forma correcta de vivir la experiencia.
Algunas personas quizás quieran transformarse completamente. Otras simplemente probar determinada ropa, maquillarse, experimentar con una peluca o descubrir cómo se ven con una imagen diferente.
Cada persona marca su propio ritmo.
El acompañamiento, el respeto y la confidencialidad son los mismos independientemente de la experiencia elegida.
Tu experiencia es privada. Tu intimidad, también.
En Casa Aurora. Es un espacio privado, preparado para eso, donde se atiende con reserva previa y a una sola persona por vez. La dirección se comparte al confirmar la visita.
Sí, y es una de las situaciones más habituales. Vestirse de mujer solo en casa tiene sus límites: la ropa que hay, el calzado que se consigue, la falta de un espejo con quien contrastar. La experiencia está pensada para dar ese paso con acompañamiento, sin tener que resolver nada por tu cuenta.
No hace falta. El guardarropa, las pelucas, el calzado, el maquillaje y los accesorios para crossdresser están en Casa Aurora. Si querés traer alguna prenda propia, también podés.
Entre dos horas y media y tres horas. Si querés más tiempo y explorar varios estilos en un mismo encuentro, esa es Aurora Signature.
Solo si querés. Las fotografías dentro del espacio son opcionales y son tuyas.